Arnoldo

Una tarde de hermanos

Por Arnoldo

Pasar tiempo de calidad con mis hermanos es uno de mis nuevos propósitos. Quiero ser el hermano cool que los invita a hacer cosas fuera de lo común. Por eso los invité a pasar una tarde juntos haciendo lo que yo hacía cuando era niño. Para ello me preparé desde días antes consiguiendo juguetes y chucherías de mis tiempos. Algunas cosas de plano ya no las venden en tiendas normales, así que tuve que pedirlas por internet para poder enseñárselas a mis hermanos.

Cuando ya tenía todo listo, pasé por ellos en el Yaris y nos fuimos al parque a jugar con trompos. Ellos nunca habían visto un trompo, así que no sabían cómo usarlo. Debo admitir que me sentí un poco viejo por eso. Les enseñé a usarlos y les encantaron. Después saqué de la cajuela unos patines del diablo y se los regalé. Se asombraron porque dijeron que era como el que sale en mis fotos de niño. Les conté que esos los pedí por internet para que fueran del mismo modelo y mismo color. El siguiente juego fue la matatena. Ese fue más del tiempo de mis papás pero a mí me tocó jugarlo porque había una en la casa. Les encantó a mis hermanos porque es un juego de destreza. Dijeron que les gustaba que tenían que poner mucha atención para no perder.

Pasamos una tarde muy agradable. Llegaron a la conclusión de que mi infancia fue más entretenida que la suya porque no teníamos tantos aparatos que nos distrajeran. Desde entonces usaron menos sus gadgets y el internet y me piden más seguido que vayamos a jugar. Siento que aporté mi granito de arena para ayudarlos a disfrutar más su tiempo, así que me doy por bien servido. Es importante para mí que ellos disfruten su vida tanto como yo. Son mis hermanos y los quiero mucho.

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