Carolina

Una oportunidad de oro

Por Carolina

Soy de las que cree que las buenas oportunidades no se deben desperdiciar. Cuando tocan a nuestra puerta hay que hacerles caso y no dejarlas ir porque no se aparecen todos los días. La primera gran oportunidad que se me presentó fue la de abrir mi propio negocio y no dudé en hacerlo. La segunda fue comprar mi Camry y tampoco lo dudé. Ahora siento que los planetas se alinearon o que hice algo bueno y la vida me está premiando, porque me llegó una oportunidad de oro.

Hace unos días me tocó maquillar a los actores de una importante obra de teatro. Estaba muy emocionada disfrutando la energía tan increíble que se vive tras bambalinas. De pronto se acercó un señor muy formal y dijo que quería hablar conmigo de negocios, porque había visto la calidad de mi trabajo. “Vengo a ofrecerte que pongamos una academia de maquillaje profesional. Tú pones el nombre y tu talento, yo me encargo de lo demás” me dijo así, al grano. Me quedé pasmada unos segundos e inmediatamente después le dije que en cuanto me desocupara hablábamos. Eso hicimos y mañana tengo cita en su oficina para ponernos de acuerdo para el contrato. ¡Definitivamente las cosas buenas pasan de la nada! ¡Estoy encantada!

Lo siguiente será empezar a buscar posibles cedes de la academia y hacer reclutamiento para tener el mejor equipo de trabajo. Después de eso siguen las compras, la publicidad y mil cosas más que me tienen emocionadísima. ¡Ya quiero ver materializado ese sueño!

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