Fernanda

Un regalo que no esperaba

Por Fernanda

Mi marido tuvo que viajar durante un mes a Panamá por cuestiones laborales. Casi me hago loca porque todo ese tiempo me quedé sola con nuestra bebé. Estaba acostumbrada a que él estuviera siempre para ayudarme con las cosas del hogar y con todo lo relacionado a cuidar a la pequeña, pero esos días que no estuvo me  aventé la chamba yo sola. No sólo tenía que cuidarla, sino también debía hacer comida y las demás tareas de ama de casa. Y obvio… terminar de leer mis libros que tenía muchísimos en fila. I’m a Super Woman!

Cuando llegó mi marido lo recibí con tanta felicidad que hasta lloré de gusto. Fui con la niña a recibirlo al aeropuerto porque tenía muchas ganas de verlo y no podía esperar a que llegara a casa para darle un abrazo y que me contara sobre su viaje. Cabe mencionar que llegamos de sorpresa, él pensaba que tomaría taxi y que lo veríamos en casa. Se emocionó mucho al vernos. Fue un momento muy lindo, pero más grande fue mi sorpresa cuando al llegar a la casa estaba un nuevo Corolla estacionado, con un moñote rojo y mi esposo me dijo: “¡Sorpresa!”. Casi se me salen los ojos. No podía creerlo. Me dijo que era mi regalo por ser tan buena mamá y aventarme todo un mes sola haciendo un excelente trabajo con la bebé. ¡Fue el mejor regalo de todos!

No cabe duda que cuando menos lo esperas llegan las mejores cosas. ¡Tengo un nuevo Corolla, un esposo increíble y a la bebé más hermosa del mundo!

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